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miércoles, 18 de febrero de 2009

Yo sigo recordando


Escrito por Justo Aldea Sánchez.


Cuando van llegando los Carnavales, vienen a mí los recuerdos de aquella juventud vivida y el tema que hoy quiero tratar, aunque la verdad es que no se como enfocarlo y conste que con esto no quiero decir que esté de acuerdo con aquella forma de proceder, ni mucho menos, pero esa era la cultura que teníamos heredada de nuestros antepasados y para muchos todo era normal. Me refiero a matar los gallos el Domingo de Carnaval.


Ya se que hoy día, no está bien vista la forma en que lo hacíamos y en estos tiempos menos, por lo tanto, en el nombre de mis compañeros y el mío propio “pido disculpas”. Siempre era costumbre que los quintos, o al menos alguno de ellos, obsequiaran a los allí presentes con alguna relación referente a múltiples temas y que cada uno elegía a su antojo. Unas veces se referían a las mozas del pueblo o a otros temas, pero siempre en sentido humorístico y jocoso. Lo principal era hacer pasar a la gente un rato agradable.


No quiero extenderme mucho en mi intervención, ya que el tema es muy largo y no quiero ocupar todo el Blog del Telecentro para mí solo. Se trata de la relación que YO tuve el honor de relatar ese día cuando los matamos nosotros.


RELACIÓN DE LOS GALLOS DEL DOMINGO DE CARNAVAL.


Muy buenas tardes Srs.

A todos en general

Me presento ante Vds.

Con respeto y humildad

Para contarles a todos

Una historia sin igual

Que les va a quedar perplejos

Por su originalidad.


Hoy domingo de Carnaval

Yo alegre, altivo y ufano

Saludo a todos Vds.

Con el sombrero en la mano

Después de pedir permiso

A la primera autoridad

Para matar estos gallos

Criados en nuestro corral.

Les Ruego guarden silencio

Para poder escuchar

La historia que esta tarde

Yo les quiero relatar.


Y ahora les hablaré,

Antes de hacerle a este cara,

De las mozas y mujeres

Pero no de las casadas.

En los tiempos que vivimos

Yo comparo a la mujer

Según sus inclinaciones

Con los pisos de alquiler

Muy modernos, muy bonitos

Y aunque los vayan a ver

No hay uno que se proponga

Tomarlos en alquiler.


Las jovencitas alegres

Son pisos sin arancel

Que no encuentran inquilino

Ni aunque les pongan papel

Y a las de treinta años

Que siguen siendo solteras

Son pisos sin estrenar…

Pero que tienen goteras.


La que tenga hipocresía

Es un piso tentador

Con una linda fachada

Pero pésimo interior.

Un piso desalquilado

Pero vuelto a reparar

Es para mí una viuda

Cuando se intenta casar.

Si tiene… “Presentación”

Es solo cuando interesa

Aunque nos llame la gente

Plato de segunda mesa.


La que piensa en el hogar

Y trabaja y se santigua…

De esas van quedando pocas

Son pisos de renta antigua,

Con que alerta, compañeros

Que en este pícaro mundo

Todo aquel que busca novia

Es como el que busca un piso.


Voy a dejarles de hablar

De estas felices mortales

Para hablarles de los gallos

Que se nos marcha la tarde.

Estos gallos que colgados

Tenemos en esta cuerda

Son sentenciados a muerte

Por “sus” tan malas faenas.


Ahora les contaré

Con dolor y pena mía

Lo que este pájaro pintado

Me hizo a mí el otro día.

Yo, claro, me levanté

Antes de que fue de día

Me puse a echarle al ganado

Que de sueño me caía.

Me marcho a buscar la lata,

Pues paja ya le tenía,

Y el muy tuno que me ve se dijo

¿Quién se comerá la harina?.


Voy a echarle un puñado

Se me sube en el pesebre

Desde el pesebre a la lata

Yo al ver figura tan rara

La lata caí al suelo

Y la harina entre la paja.


Estaba viendo comer

La harina que había en el suelo

A las gallinas cantando

Sin acertar a creerlo.

Al momento me rehice

Y cogiendo un garrapalo

A este enemigo traidor

Al corral fui a buscarlo.


Las vueltas que yo daría

Por corral y comedero

Por fin lo vine a coger

Metido en el gallinero.

La sentencia está firmada

Y no hay quien la levante

Delante de tanta gente

La muerte vamos a darle.


Ya solo queda decirles

Lo que haremos con su cuerpo

En momentos tan difíciles

De sepultura no hay que hablar

Porque tienen una carne

Que yo quisiera pillar

“Pa” merendar “To” las tardes.


Así pues los llevaremos

A la casa de los quintos

Y entregar a nuestras madres

Que saben que hacer con ellos

Y una vez bien cocinados

Por nuestras queridas madres

Contentos los cenaremos

Para ir después al baile

Y antes de despedirme

En nombre de mis compañeros

Invito a todos Vds.

Que vayan esta noche AL BAILE.


***

Justo Aldea Sánchez.


jueves, 27 de diciembre de 2007

Nuestra Felicitación Navideña

Como es costumbre vulgar
de nuestros antepasados
por estas fechas del año
las Pascuas felicitar.

No quiero ser descortés
ni tampoco entrometido
por eso, Señores míos
les felicito también.

Que pasen Felices Pascuas
Y que el año venidero
Sea pródigo en Paz, Amor
Salud y… Dinero

***
Versos de Justo Aldea Sánchez.

lunes, 14 de mayo de 2007

LA FIESTA DE SAN SEBASTIÁN


Escrito por Justo Aldea Sánchez
Fotografías de: Cesar Lozano Aldea

De todos es sabido que esta fiesta se celebraba el día 20 de Enero, que es el día que la Iglesia tiene destinado a este fin, pero por razones que no están muy claras fue trasladada para el día 6 de Septiembre.
Yo he estado averiguando, pero no he obtenido ninguna razón convincente que aclare los motivos por los cuales fue trasladada. En mi opinión particular, pudo ser porque en aquel tiempo se puso de moda el hacer las fiestas de los pueblos con corridas de toros, pero como en Enero las condiciones meteorológicas no son nada propicias para tal fin, la trasladaron para Septiembre. Repito que esta es mi opinión particular.

FIESTA DE SAN SEBASTIÁN

Cuando las tareas de la recolección iban tocando a su fín, allá por mediados de agosto, y ya todas las cuadrillas de segadores estaban de vuelta a casa de la dura tarea del verano, los mozos del pueblo se reunían por la noche y se dirigían a casa del Sr. Alcalde para pedir toros. En algunas ocasiones no eran reuniones muy cordiales, ya que había muchos problemas económicos por los que pasaba el Ayuntamiento y no siempre era fácil distraer unos cuantos miles de pesetas para las diversiones del pueblo. Pero al fin, haciendo juegos malabares, el Sr. Alcalde concedía lo que pretendían los mozos y se ponía en marcha la maquinaria de la Corporación para tener todos dispuesto cuando llegara ese día. Había un dicho popular de aquella época que decía: “Sr. Alcalde, o toros o palos...” pero nunca llegaba la sangre al río.

Una vez llegado el día 5 de Septiembre, por la tarde era cuando empezaba la fiesta de las cuadrillas. Se iban para las bodegas, unos a lavar las vasijas donde se haría la limonada, otros a buscar el vino y otros los limones y el azúcar. Cuando ya estaba preparada se iban a la plaza a preparar el burladero para el día de la corrida. Entonces la plaza era de carros, que se colocaban en círculo formando el redondel. Cada labrador llevaba el suyo.

Por la noche, íbamos a la verbena que era allí en la misma plaza hasta la una y media o las dos de la mañana. Después nos íbamos a echar un trago a la bodega y luego a dormir. Al día siguiente madrugábamos un poco para ir a ver el encierro, que ra por el campo. Primero iban los de los caballos a buscar los toros al prado redondo donde habían estado pastando desde que los compraron y cuando llegaban con ellos a la entrada del pueblo salían los mozos y se los espantaban. Los de los caballos, corriendo detrás de ellos y cuando lograban reunirlos volvían otra vez a intentar meterlos para la plaza. Se los volvían a espantar y así hasta que se cansaban y ya se los dejaban meter.

Sobre las doce de la mañana, cerraban la plaza y sacaban un par de toros, a eso lo llamábamos “La Prueba”. Se toreaba un poco y luego a comer. A las cinco de la tarde era la corrida que empezaba con el despejo de plaza, que nosotros llamábamos “correr las llaves”. Lo hacía algún mozo o moza del pueblo con su caballo, como por ejemplo Rosita, la hija del Sr. Julián Enríquez, que las corrió unos cuantos años, y otro año las corrimos con tres caballos Angel Murcia, Horacio el Molinero y un servidor que las corrió con un caballo que me dejó el Sr. Leonardo, porque entonces había caballos en Sanzoles. Luego salían los toreros, sobre todo uno que era muy famoso por esta zona que se llamaba “Poto”y que casi todos los años venía. Era muy valiente y torcaba toros que habían corrido un montón de plazas, porque entonces no se mataban los toros como ahora. Era ya como una figura decorativa en la fiesta. El año que no venía parecía que le faltaba algo.

Después de la corrida, a merendar a la bodega, como era perceptivo. Luego al baile, que solía ser en una era que ya hubieran terminado y que estuviera limpia. Se podía dar la circunstancia que no hubiera ninguna, entonces tenían que ser en unos prados que había por bajo del puente de la carretera a Zamora que se llamaban El Prao Concejo. Y por la noche otra vez al baile. Al día siguiente, día de San Sebastianico, era el más elegante de toda la fiesta, ya que era el día que se estrenaban los trajes, claro, el que podía, ya que no todos los años se podía estrenar un traje. Había el baile vermut, luego el baile de la tarde y el de por la noche y entre baile y baile iba sazonado con buenas raciones de limonada. Al día siguiente, día de Nuestra Señora, también había baile vermut y por la tarde se remataba la fiesta con el último de los bailes, ya que no nos quedaban fuerzas para más.

lunes, 19 de marzo de 2007

Recuerdos de mi juventud

Escrito por Justo Aldea Sánchez

Mi juventud, como la de tantos otros jóvenes de aquella época, transcurría en la monotonía del trabajo en el campo y en la escasa diversión, que dentro de las limitaciones que había en los pueblos podríamos calificar de aceptable, sobre todo si tenemos en cuenta las escasas aspiraciones que teníamos debido principalmente a la falta de cultura que había. Pero todos los domingos íbamos a jugar la partida al Casino y después a merendar a la bodega y de ahí al baile.

Recuerdo cuando llegaban las funciones de quintos, despertar por la mañana al son de alegres dianas que sonaban por todas las calles del pueblo, el sonoro estampido de los cohetes que tiraban los Quintos y también como, después de almorzar, bajaban con la música a buscar al Sr. Cura y le acompañaban a misa y como por la tarde íbamos al baile.

Después del baile los Quintos pasaban casa por casa: ¿Da usted su permiso?... “Adelante”, le contestaban desde dentro. “Buenas noches. Quedan todos invitados al baile de esta noche de parte de los quintos"... y así todas las funciones de Quintos. Estas se hacían: El día de Año Nuevo, que era cuando le traspasaban los quintos salientes los poderes, por así decirlo, a los que entraban para ir a todas las fiestas más importantes del año a alumbrar al Santo. Luego venía el día de Reyes, que era cuando empezaba el reinado de la nueva generación de quintos o “Mayordomos” como se llamaban, hasta que terminaban los anteriores con las fiestas de Carnavales. Después venía la puesta del Mayo el día treinta abril y de ahí ya se pasaba al día de la Purísima, que era como si dijéramos el preludio de la Función del Zangarrón, ya que comenzaban los ensayos del baile del Niño. Entonces la fiesta del Zangarrón no se ceñía solo al día de San Esteban (26 de Diciembre) como se hace actualmente, sino que se prolongaba también al día de San Juan y al día de los Santos Inocentes (27 y 28 de diciembre, respectivamente).

Recuerdo también aquellas tediosas y aburridas Cuaresmas en las que toda la diversión que teníamos era pasear carretera arriba y carretera abajo ¡Que aburrimiento!. Así que para matarlo, unos cuantos jóvenes con ciertas inquietudes culturales ideamos representar una obra de teatro que se titulaba “El Ultimo Pecado”, de D. Pedro Muñoz Seca, en cuyos ensayos se me ocurrió escribir un verso que pudiera servir de presentación o introducción de la propia obra el cual quiero reproducir aquí:

Cinco Chicas, ocho Chicos
Alegres, divertidos, jocosos
Con grande resignación
Hemos organizado
Esta insigne función
Para divertir a Vds.
Con toda nuestra ilusión
Sin meternos en sus bienes.

Es un acto teatral
Dirigido con esmero
Por el actor conocido
Inteligente, precoz
Rudo, sencillo y alegre
Como autentico labrador,
En Sanzoles conocido,
Por Anastasio el Esquilador.

La obra es muy bonita
Hay escenas muy concretas
En las que un corazón
Romántica y comprensible
Podrá muy bien comprobar
El donaire y gentileza
Simpatía y distinción
La inteligencia y cordura,
Que le imprimió su autor.

Por eso Srs. Míos
Yo les ruego por favor
Que para poder entender
Lo que esta obra nos cuenta
En silencio permanezcan,
Porque esta obra la escribió
Nada más y nada menos,
Que D. Pedro Muñoz Seca.

***

lunes, 12 de febrero de 2007

HIMNO DE SANZOLES

Escrito por Justo Aldea Sánchez

Al enterarme de la existencia de este blog del Telecentro de Sanzoles, no he podido resistir la tentación de incluir entre sus paginas unas modestas líneas, para en primer lugar felicitarte Santi por su creación, y al mismo tiempo para felicitar a todos los que en él están participando con sus artículos.
Echando un vistazo a lo publicado en él, he echado de menos algo que creo que también debería figurar, y con todos los honores, como es el Himno de nuestro pueblo, del que tan orgullosos estamos todos los Sanzolanos.
Ni que decir tiene que la escasa cultura que poseo puede que me lleve a pensar que somos los únicos en lo de tener un himno, pero la verdad es que nunca he oído que haya algún pueblo que pueda presumir de tener un himno como nosotros. Por lo tanto voy a tener el atrevimiento de incluirlo.
Quiero advertir que la letra que aparece es la auténtica que escribió su autor: D. Juan Ignacio Martínez de la Fuente en el año de 1914, como figura en el libro “La Función del Zangarrón” escrito por él.

HIMNO DE SANZOLES

Viva Sanzoles
pueblo hermoso y con mucha ilusión
los que hoy te ensalzan
tus hijos son,
y todos muy alegres
cantan en alta voz
que tienes unas mocitas
de muy noble corazón,
que tienes unas mocitas
de muy noble corazón
y el que quiera escucharnos Señores
que preste atención, atención.

Cuenta en sus calles,
La Mañana, La Presa y el Sol,
Y las del Caño, Río y Colón,
San Sebastián, Zamora,
Oriente y Salvador;
y en estas y otras que faltan
hay joyas de gran valor,
y en estas y otras que faltan
hay joyas de gran valor,
y por eso nosotros cantamos
llenos de ilusión, de ilusión.

Tiene unos campos
envidiables por su producción
que dan un trigo muy superior
y un exquisito vino
como no lo hay mejor
preguntarle a quien lo bebe
si no sufre un alegrón,
preguntarle a quien lo bebe
si no sufre un alegrón,
y por eso en Sanzoles estamos
de tan buen humor,
buen humor.

¡ VIVA SANZOLES!